octubre 2005


Me desperte a las 07, pero en realidad eran las 08. Lei el email que me mando mi mama y volvi a la camita. Desperte por segunda vez a las 10.30, osea, eran las 11.30! Super.

Hoy a las 02 am (del horario viejo) se atraso una hora por el “horario de invierno”. Ahora solo hay 4 horas de diferencia con Buenos Aires y esta bien, porque me facilita poder chatear con mis viejos, amigas y compañeros de facultad (si, me mandaron hacer un trabajo en grupo “online”).
Es el dia de 25 horas?!! hacia mucho tiempo que no vivia el cambio de horario invernal, que lindo, algo nuevo que contar!

A veces me sorprende la importancia que le damos a cosas intrascendentes.
Sin ir más lejos, hace casi un mes rendi un examen en la facu. Un final. Pero de la aprobacion de ese final dependian varias cosas, como quedarme mas tiempo aqui en München con mi pequeno, permanecer como alumna regular en la facu, no necesitar cambiar la fecha del pasaje de regreso a BUE, no tener que volver a estudiar esa materia densa, etc.
Es loco pensar en un examen como LO que define varias situaciones. Hace mucho, cuando recién ingresaba a la facu, me acuerdo que volvia a mi casa en el colectivo y pensaba ” que es un examen fallido en tooooooooooooodooooo el transcurso de mi vida? Nada!”. Y asi me convenci de que un final reprobado no podria perturbar mi armonia emocional ni laboral.
Hoy me dieron la nota del bendito examen. Aprobe. Estoy feliz, principalmente porque me quedo hasta fin de diciembre con el pequeno, a pasar una navidad blanca. Me libere de la presion que venia sintiendo desde el 20 de Agosto (cuando comence a estudiar) y en un rato me voy a andar en bici, para revivir .
Pero lo que me dejo toda esta dulce espera es la siguiente pregunta: “funciona realmente mejor el ser humano cuando está bajo presión? No se termina por sobrevalorar lo que apenas si tiene valor?”.

Este post se lo dedico a todos los estudiantes universitarios*, y mas aun a aquellos que laburan y tienen una familia de la cual hacerse cargo, a quienes personalmente admiro y felicito.

*pero los posta, no los que van a robar el 4 eh?

Mi mama me mima

Que lindo debe sentirse ser mama. Recibir tanto amor por parte de personitas que salieron del vientre de una puede no ser menos que maravilloso.

En Argentina, el tercer domingo de octubre se celebra el dia de la Madre. Todos los años compro o fabrico (segun como esté de tiempo) una tarjetita para regalarle a mi mona. Antes de escribir, pienso bien lo que voy a decir, aunque siempre termino con lo mismo.
Este año, aunque escriba lo mismo, es diferente. Estoy lejos y no puedo abrazarla o morderle la nariz. Tampoco recostarme a su lado para que me acaricie la cabeza. Pero de todos modos no siento tristeza, sino alegria, porque es el dia de mi mama, la madre que quiero ser algun dia, la mujer mas llena de amor y valiente que haya conocido jamas. La que con sus palabras y experiencia me guio para llegar a ser la mujer que hoy soy. Y ninguna distancia me va a separar de ella, al menos no emocionalmente. Te quiero tanto!

Feliz dia mi Mona!

Llegué justo para celebrar mis 9 meses . Al principio, cuando comencé a contar cuanto tiempo llevaba acá, sentía que tenía un largo camino por recorrer. Ahora, lo contrario: falta menos para volver a casa.
Pero como dije en el post anterior, aún tengo problemas para definir cuál es mi casa.


Avellaneda es mi casa y la casa de mis padres.
München es mi casa, y el hogar que estamos construyendo con el pequeno.

Creo que mis ataduras a Buenos Aires persisten porque mis viejos están ahi. Si ellos vivieran acá, quizás ya hubiese declarado a München como mi casa. Pero tampoco puedo asegurarlo.
Hace un tiempo, una signora italiana, con quien venía conversando en el avión (en alemán!), me dijo que una vez que una echa raíces con el marido/novio, es ése el lugar donde casa está. Por más que aún no hayan niños.

– Voy a Taormina.
-Hace mucho que no vuelve a su casa?
-No, mi casa es y está en Austria. Taormina es donde nací y viví hasta los 25 años.

Yo también tengo 25 años. Esta signora, se trataba de una desterrada/renegada? O simplemente de alguien que optó por seguir el rebaño para atenuar cualquier esbozo de nostalgia por Sicilia? Me parece que estamos en presencia de dos hipotéticos extremos. Cuándo puedo darme cuenta de que llegué al punto medio?
Por lo pronto ya pasé 9 meses y creo que me quedan 2 más antes de que venza mi visa. Lo que suceda después sólo el tiempo lo dirá.

pd: ya se, super redundante con “casa”!

Nada me viene bien.
Cuando estoy en München me quejo porque hace frío, porque algunas alemanas me miran con cara poco amigable, porque no me gusta la comida, porque tengo que hablar alemán, porque todos fuman y porque quiero volver a mi casa.
Cuando estoy en Buenos Aires me quejo porque no se a que hora va a aparecer el colectivo, porque las veredas son una mugre y están todas rotas, porque me da miedo salir de noche sola (y acompañada también!), porque no hay yogur de cerezas y porque quiero volver a mi casa.
De que lado del charco queda mi casa?