Nada me viene bien.
Cuando estoy en München me quejo porque hace frío, porque algunas alemanas me miran con cara poco amigable, porque no me gusta la comida, porque tengo que hablar alemán, porque todos fuman y porque quiero volver a mi casa.
Cuando estoy en Buenos Aires me quejo porque no se a que hora va a aparecer el colectivo, porque las veredas son una mugre y están todas rotas, porque me da miedo salir de noche sola (y acompañada también!), porque no hay yogur de cerezas y porque quiero volver a mi casa.
De que lado del charco queda mi casa?

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