Desde que llegue a Alemania que queria ir a conocer Berlin. Llegamos un domingo, dia en que se supone, todo debe estar cerrado, pero oh sorpresa! habian negocios abiertos, descubrimos un restaurant que tenia platos argentinos, y nos metimos a ver todo el merchandising que Berlin tenia para ofrecernos. En el primer negocio que entramos sonaba Silvio con Ojala, para continuar con Debo partirme en dos y luego Unicornio. Alemanes escuchando Silvio?! aun me queda la duda, me parecio oir algo en castellano, quizas habia algun latino trabajando en tal negocio. Habian un par de postales con pedazos de piedras que supuestamente estaban sobre el muro de Berlin(?) re ladris, si, pero yo tenia que tener una tambien!

La primera impresion al caminar por Kürfurstendamm, fue percibir un gran parecido a Champs Elysee en Paris. Al dia siguiente nos enteramos que, efectivamente, un principe de la dinastia Hohenzollern habia visitado Paris y le gusto tanto que quiso tener su propio Champs Elysee en Berlin. Que top. Seguimos caminando y vimos una iglesia a la que le faltaban pedazos en su cupula y a los costados (Gedächtniskirche). Nos enteramos que fue destruida durante la 2da guerra mundial y no fue reconstruida para que quede de recuerdo. El contraste de la misma con las luces de los edificios lujosos a su alrededor le daba un toque de fantasmagorica belleza.
Pasamos por el zoologico, cuya entrada posee dos elefantes re lindos de piedra, lamentablemente no pudimos visitarlo .
La primera excursion fue al muro de Berlin. El muro midio 162 km de largo y 3 m de alto. En realidad habian 2 muros mas, dentro de la Republica democratica Alemana (del este, ocupada por la ex URSS), para evitar que la gente fugase a la Republica federal Alemana (ocupada por yanquis, franceses e ingleses). Se dice que han muerto 60 personas mientras intentaban cruzar al lado capitalista.
Hay un museo sobre la historia de Berlin, alli se puede leer todo lo que sucedio desde la fundacion de la ciudad hasta la caida del muro. No se cuantas horas estuvimos ahi adentro, mi curiosidad por saber como comenzo todo me abstrajo del tiempo, tuve piel de gallina, senti bronca, angustia, y bajeza ajena por las cosas de las cuales me entere que sucedieron. A pesar de lo fuerte que es la historia berlinesa, hubo dos cosas que me hicieron largar un lagrimon. Una fue ver imagenes de la epoca, de familias que habian quedado separadas por el muro (dado que este fue contruido de la noche a la manana). La gente se paraba sobre el mismo y conversaban a los gritos bajo el control de los soldados alemanes y/o rusos. Las mujeres levantaban a sus bebes para mostrarselos a sus maridos.
La otra imagen que me llego fue ver la caida del muro. Que atroz puede ser el ser humano.
El museo es altamente recomendable, incluye una visita guiada a un bunker, que nunca se uso, pero lo tenian por si llegaba a explotar una bomba atomica. Tambien pusieron una grabacion de cuando bombardeaban Berlin, y era imposible evitar pensar que terrible es la guerra, escuchar como van destruyendo todo y sentir la muerte tan cerca, se han vivido epocas de locura.
Las mujeres fueron quienes reconstruyeron mayormente la ciudad porque la mayoria de los hombres habian muerto durante la guerra, al igual que los hijos varones mayores de 15 anos.
La puerta de Bradenburgo es considerada un simbolo de union, ya que el muro pasaba justo por detras de la misma. Nuevamente pense que todo era muy loco.
Berlin tiene montones de edificios viejos, pero tambien otro tanto de edificios nuevos. Eso me hizo recordar a Buenos Aires.
Los berlineses son super amigables y amables, me han caido muy bien, nada que ver con los del sur. A cada rato le decia al pequeno “yo podria vivir en Berlin” y el pequeno sufria, porque a el no le gustan las ciudades grandes jeje.
El anteultimo dia fuimos a Postdam, a ver el castillo de Sans Souci, donde los yanquis, ingleses, franceses y rusos se reunieron para decidir el futuro de Alemania (en definitiva: ver con que tajada se quedaba cada uno). Hay un parque enorme alrededor del castillo, super relajante.
A la vuelta pasamos por el museo del Sexo, que resulto ser un chasco total, salimos super desilusionados de ahi .
Ayer tuvimos que decir adios a Berlin, yo con tristeza, porque estos dias que pasamos me senti como en casa, y eso solo lo habia sentido en Sicilia. Quizas despues de todo en Alemania tambien pueda sentirme como en Avellaneda.

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