Cuando tenia 7 años, mi papa me enseño a andar en bici. Luego, al mudarnos a la avenida, nunca mas la utilice. A los 17, recordando que “uno nunca se olvida de como andar en bici”, me subi a una mountain bike y no hubo caso: no pude arrancar! me acuerdo que mi amiga Lou me quiso ayudar y no hubo forma!
Asi que a los 21, mi papa me enseño nuevamente. Que papelon 😦
En Argentina me encantaba pedalear desde casa hasta Caminito, bordeando el Riachuelo, se veia tan bien! Limpito parecia. Hasta que un dia me tope con una pandilla de perros callejeros, el lider de ellos me mordio la zapatilla (por suerte solo eso), cai al cemento y pense que me morfaban viva. Desde esa vez quede traumada.

Aca es muy comun que la gente utilice como medio de transporte la bicicleta, aun en invierno y con temperaturas bajo cero. La mayoria de las veredas poseen bicisenda y existen reglas que respetar: se debe manejar siempre en la misma direccion en que van los autos por la calle y cualquier peaton que se encuentre parado sobre la bicisenda, podra ser atropellado sin derecho a demandar al ciclista, por haberse cruzado en su camino. Algunos semaforos tienen el simbolito de la bici y si no se lo respeta, hay multa. Me acuerdo que apenas habia llegado, mi compañero mexicano de curso de aleman, habia pasado un semaforo de bici en rojo que le dolio 50 euros jaja.

Si la bicisenda desaparece, se debe ir por la calle, siempre en la misma direccion que los autos. Aunque tambien se ve gente que va por la vereda y no hay problema, salvo alguna que otra persona de edad mayor que grita “links!” (a la izquierda!”).
Lo bueno es que los perros estan bastante acostumbrados a ver gente corriendo o en bici, no les ladran ni nada, de hecho, les mueven la cola. Ya no tengo mas miedo de pasar cerca de los canes, ni me siento amenazada; hasta me animo a ir al super, volvi a reencontrarme con la bici!

Me encanta mi bicicleta. La limpio, le ajusto la canastita, hago que el Pequeno le infle las ruedas, testeo la “bocina”. Para mi, salir en bici es toda una ocasion. Hay veces en que me miro a mi misma y no me reconozco. Y pienso “esto en Buenos Aires, ni loca lo haria”. Pero en München, ir en bicicleta a hacer las compras? Con gorro, guantes, medibachas, bufanda, basicamente, hecha un osito?

Si.

Esta, ahora, es mi vida aca. Y me gusta mucho!

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