Cuando yo tenia 9 años, mama enfermo de artritis reumatoidea. Recuerdo que ella lloraba porque no sabia que era lo que le ocasionaba dolores tan atroces y yo aprendi a prender la hornalla de gas para poder llevarle un te a la hora del desayuno. Mama lloraba aun mas.
Desde 1990 a 1992, tengo el recuerdo de una mama “sana”. Tomaba un remedio en dosis altisimas y podia seguir con su vida.
Cuando cumpli 15, mama descubrio que gracias a una transfusion de sangre, la habian infectado con hepatitis C y estaba lentamente encaminandose hacia una cirrosis. Tuvo que hacer un tratamiento con drogas muy fuertes y recuerdo que sufria de brotes de artritis, que multiplicaban sus dolores “normales”.
Una noche de 1999 volvi de la facultad y papa llevo a mama a emergencias porque decia que se moria…. habia tenido su primer ataque de panico. Años mas tarde, mama desarrollo una arritmia cardiaca. El medico dijo que si tenia un ataque de panico, podia ser peligroso porque el corazon ya no funcionaba como debia.
Mama le tenia terror a volar. Cuando me vine a Alemania, sabia que la unica manera de poder encontrarme con mi mama, seria que yo fuera a visitarla. Primero, porque su ataque de panico podria llevar a una situacion lamentable, dado el estado de su corazon. Segundo, porque gracias a la artritis, mama no puede permanecer mucho tiempo sentada/parada, ya que sus articulaciones se entumecen y le cuesta cambiar de posicion (ademas de que le provoca mayor dolor). Tercero, porque mama no puede comer comida grasa, ya que su higado esta delicado, tiene piedritas en la vesicula y ante la primer intoxicacion que sufra, al quirofano. Todo lo que come debe ser cero por ciento de grasa.

Para mi, que mama viniera a visitarme era un sueño. Algo muy lejano. Me generaba mucho miedo que algo le sucediera en el avion y nadie pudiese asistirla. Tambien pensaba en esas 15 horas de viaje que a mi, que soy sana y joven, me contracturan toda; a mi mama la iban a dejar muy dolorida.

Pero mama es muy fuerte y quiso venir. Y llego. Pasamos un mes muy lindo, que de momentos me hizo creer que estabamos sentados en el living de Avellaneda, hace mas de 3 años. Sorpresivamente, el frio de aca no origino dolores atroces ni brotes de artritis en mama. Mis amigas mas cercanas estaban mas sorprendidas que yo, no podian ni pueden creer que mama haya llegado sana y salva. Sinceramente, yo tampoco.

Mama y papa se fueron ayer. Se que todas las despedidas son tristes, pero esta fue diferente. Mama no lloro, tampoco yo. Mama siempre llora cuando me despide en Ezeiza y yo tambien. Obviamente que apenas me di vuelta y comenzamos a alejarnos (mi esposo me acompaño), las lagrimas comenzaron a brotar. Llegue a casa y me faltaba “algo”.

Si, fue una despedida atipica. Mama dijo que vuelve pronto, porque quiere compartir esta etapa tan importante conmigo. Yo siento que hoy la necesito mas que nunca y me resulta muy extraño que mama hable de volar. Y encima sola.

Mama y yo sabemos por que tiene que volver. El mundo lo sabra mas tarde.

Hasta pronto mami.

Anuncios