En Buenos Aires es normal que una vez que los comercios terminan su jornada laboral, los empleados bajen la persiana o bien pongan rejas para proteger sus locales de posibles robos. Aun asi, resulta bastante dificil evitarlos.

Una de las cosas que mas me llamo la atencion cuando llegue a esta ciudad, fue la falta de rejas y persianas en los negocios cerrados. Principalmente en las joyerias, donde la mercaderia expuesta se encuentra practicamente al alcance de la mano de los malandros. Tan solo una rotura de vidrios y listo!

En nuestra calle hay un negocio que alquila productos de Apple, y cada vez que paso a la noche, no dejo de sorprenderme como nunca nadie intento robarse una compu! Esto en Buenos Aires no se ve.

Aqui algunas fotos tomadas en un domingo al mediodia, cuando todos los negocios permanecen cerrados:




En la ultima foto figuran alianzas de oro, valuadas en conjunto en minimamente, 11000 euros. Asi es, lo unico que nos separa de once mil euros (quizas mas) es un delgado vidrio. Y no, nadie se roba nada.

Como se hace para tener gente tan honesta en las calles?

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