Cuando tenia 12 anios pasaba mucho tiempo mirando videos en el canal musical de cable Music 21. Me acuerdo que un dia aparecio un video de U2 y me encanto la ciudad donde se desarrollaba. La cancion tambien me gusto al instante y desde entonces, es una de mis favoritas.
El tiempo paso, y ese video desaparecio, emergiendo uno nuevo para la misma cancion.

Hace rato me reencontre con el video y le mostre a mi esposo, (el Rulo) la ciudad de la cual me habia enamorado de pequena, los dos no pudimos evitar reirnos y sorprendernos: Berlin.

Esa ciudad me f a s c i n a.

Esta vez tuve que ir a hacer un examen en la embajada argentina en Berlin. En mi blog anterior conte que estoy terminando mi licenciatura a distancia, hasta ahora venia rindiendo en Roma (ciudad que tambien me encanta), pero este anio se implemento la ciudad del oso. Yo, feliz de la vida.
Empaque muy contenta, porque iba a Berlin y porque estaba bien preparada para mi examen. Vi mi bandera flamear a la distancia y se me lleno el pecho de orgullo: no sabia lo que me esperaba.


La (i)rresponsable del departamento de Cultura no se encontraba presente al momento de mi examen, con lo cual su secretaria quedo a cargo de todo. Pueden creer que esta mujer no me quiso dar hojas para resolver mi examen? Me dijo que debia resolver los ejercicios en la carilla de atras de cada hoja donde estaban impresas las consignas del examen y que eso era todo. Es decir, 3 carillas para un examen de estadistica. Increible!
Debia hacer un grafico (boxplot) y no me queria dejar usar la regla porque “no es material de escritura y en las instrucciones dice que solo se puede ingresar a rendir con material de escritura”.

No quiero recordar como fue el examen porque me amarga en vano, lo que si voy a decir es que cuando lo termine (termine es una forma de decir, obvio que no termine, si no tenia hojas para escribir!!!!), me agarro una crisis de llanto que no podia parar, me asuste mucho por mi bebe, ya que me invadio la desesperacion y no habia modo de calmarme. Obviamente a la salida me descompuse y si no fuera por mi esposo que me acompano, no se como habria terminado esta historia:(
Muchas veces pense que los argentinos que emigramos a este pais, nos vamos alemanizando inconscientemente, es decir incorporamos las buenas costumbres y el buen proceder de los alemanes y vamos deshaciendonos de las malas costumbres de origen.

Al dia de la fecha la (i)rresponsable de Cultura no se comunico conmigo tan siquiera para pedir disculpas por ausentarse y por haber dejado a cargo a una inepta e ignorante, que me hizo perder el tiempo, dinero y la oportunidad de aprobar mi examen. Sin mencionar el danio psiquico y fisico que me provoco.

Que triste darme cuenta que algunas cosas no cambian.


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